Pasar del sueño a la meta en 4 pasos.
Eso lo aprendí cuando iniciaba mi experiencia laboral. Tendría un poco más de un año de estar trabajando para empresas y entré a una en la que mi misión era colaborar con el aumento de la producción y la calidad en una planta de 200 personas. Como para mi esos números no eran el fin en sí mismos si no, el resultado de una mejora en la calidad de vida de las personas y el aumento de su desarrollo personal, pues me enfoqué precisamente en eso: que estas 200 personas tuvieran un mejor nivel de su desarrollo personal dentro del trabajo y en sus vidas. Me dediqué fuertemente a desarrollar en ellos las habilidades sociales necesarias para negociar, trabajar en equipo y tener los valores necesarios para sentir que sus familias crecían con ellos.
Fue un trabajo muy hermoso, que no hice sola. Me acompañó un equipo de personas que hasta la fecha no nos hemos olvidado unos de otros y lo mucho que juntos aprendimos. Lo que logramos al final fue tener a 200 personas trabajando por un objetivo común que no solo era una buena producción, era además excelencia en el trato, capacidad de resolución de conflictos y trabajo en equipo.
Hoy cuando reflexiono acerca de los objetivos diarios para trabajar en nuestros negocios, veo por todo internet gran cantidad de propuestas para que sueñes en grande, te levantes con propósitos, tengas objetivos y te fijes metas. Entonces, me pregunté si tenemos claras las diferencias entre estos conceptos. Y, si es así, ¿estaremos logrando aprovechar cada uno para lograr que estos negocios funcionen?
Observando un poco por aquí y por allá, dejo aquí mi reflexión acerca de estas palabras tan poderosas para las emprendedoras y tan importantes dentro de nuestros negocios.
Sin embargo, arranquemos por el principio!
¿Tienes claro a dónde quieres llegar con tu proyecto?:
Parece muy obvio que quien tenga un proyecto de negocio y se considere emprendedor, pues tenga una idea muy clara de para donde va. Sin embargo, esto no es tan cierto en todos los casos. En lo que llevo de mi propia experiencia y de quienes me acompañan, veo personas con grandes talentos que pierden su norte porque tienen demasiada información.
Están aprendiendo cosas nuevas diariamente, descubren que mucho de lo nuevo que aprenden les gusta o se les facilita. Entonces, van variando su enfoque según el tipo de información recopilada. Puede ser que estos diferentes enfoques sean vistos como oportunidades a tomar. Sin embargo, si no se tiene claro realmente a donde se quiere llegar, pues pasará mucho tiempo dando vueltas en su proyecto con pocos avances realmente contundentes.
Mi recomendación en este punto es: si estás viendo mucha información que te interesa y quieres trabajar sobre ella, pues ve adelante!. Si ya llevas un objetivo en mente, pregúntate si lo que vienes haciendo originalmente se vería afectado por lo que quieres hacer ahora. Cuánto podrías perder o ganar con ello. Visualiza si al cabo de un tiempo, ese nuevo camino te dará la realización y satisfacciones que esperas ahora.
Entonces, ¿Cuáles son tus sueños?
Cuando nos enfocamos en nuestros sueños, nuestro estado emocional cambia por completo. Desde aquí puedes leer acerca de cómo aprovechamos el amor al emprender, es la clave para mantener conectados los sueños con las pasiones!
Experimenta este ejercicio… cierra tus ojos por un instante, respira profundo y di en voz alta “sueños”.
Ahora, abre los ojos y cuéntame ¿Cómo te sientes?
Probablemente, inspirada, motivada y apasionada por todo lo que quieres lograr. Bueno, de eso se trata el sueño, de inspirarte a llegar más allá de lo que nadie ha creído antes. Es gracias a los sueños que tenemos las obras de arte más hermosas en todos las expresiones artísticas. Es gracias a los soñadores que tenemos las transformaciones tecnológicas y sociales de las que gozamos.
Sin embargo, si Steve Jobs se hubiera quedado soñando en el garaje de la casa de sus padres… ¿Cómo estaríamos comunicando tu y yo en este momento?
Para que estos sueños inspiradores sean una realidad es importante “aterrizarlos”. Para ello, requieres de:
- Propósitos
- Objetivos
- Metas
¿Y tus propósitos?
Si los sueños te elevan la motivación, los propósitos te centran en tus valores. Los propósitos son el eje alrededor del cual se mueve tu vida. Cuando piensas en propósitos, vas a encontrar tus principios y valores. Son los regentes de tu proyecto. Así que cuando vayas a trabajar sobre tus propósitos visualiza tus pies… ¿Por dónde y cómo quieres avanzar?.
En muchos proyectos digitales veo el propósito sobre saliente es “ayudar”. Si ese es tu caso, entonces, define en este punto ¿Qué es ayudar para ti? ¿A quién quieres ayudar y cómo?¿Cuáles son las acciones que harás para poner en acción tu propósito?
El propósito siempre se verá en tus acciones, tu forma de comunicarte y de crear relaciones con tu entorno. Tu propósito será una parte del alma de tu negocio porque estás incluyendo lo que crees y quien eres.
Ahora, concreta estas acciones en objetivos:
Si, es a la hora de definir tus objetivos que comienzas realmente a concretar. Entonces, retomemos:
“Ya te inspiraste con tus sueños y has establecido el camino con tus propósitos, ahora vas a concretar las acciones con tus objetivos”.
Los objetivos tienen sus características y aquí te cito:
- Coherentes porque deben estar alineados con tus propósitos.
- Comunicables, pues si tienes un equipo de trabajo es importante que conozcan y comprendan los objetivos, al igual que tus clientes y proveedores.
- Realistas en cuanto al alcance, aunque siempre desafiantes, para que logres realmente tu sueño.
Ahora bien, los objetivos incluyen varios pasos a seguir para alcanzarlos. En el día a día de trabajo, es posible que alcanzar un objetivo se vuelva complejo cuando éste incluye un proceso de varios pasos, por ello puedes dividir cada objetivos en otros pequeños o en metas.
¿Te animas con las metas?
Muy bien! A este paso ya vas por la definición de tus metas.
Como te contaba de mi experiencia laboral. Yo me quedé trabajando con mis propósitos. Eso era lo que yo consideraba más importante en ese momento. Trabajar para que estas personas crecieran y así lograran las métricas solicitadas por la empresa. En el camino, claro! Había que convertir todo en objetivos y metas porque de lo contrario perderías el rumbo en cuanto a las necesidades numéricas.
Eso mismo ocurre con los proyectos digitales. Hay un propósito y muchas acciones para lograrlo. Pero… y los números?
Ubica en las metas los números que quieres alcanzar para lograr los objetivos que te has propuesto. Recuerda que las metas se definen sobre acciones que estén bajo tu control. Por ejemplo: Escribir un post por semana o contestar cada correo recibido en menos de 24 horas.
Cada meta que establezcas se corresponde con un objetivo de tu proyecto. Eso significa que al cumplir con tus metas, logras todo lo demás.
Ahora te reto a ti!
Revisa tu proyecto desde la inspiración misma y pasa por estos 4 pasos:
- Escribe el sueño que quieres alcanzar con tu proyecto. Inspírate! No te frenes.
- Para lograr tu sueño necesitas colocar tus pies en las bases de ti misma y tu proyecto. Define tus valores para que ellos sean el eje que te mueve hacia adelante.
- Concreta en tus objetivos lo que quieres lograr de forma coherente, realista y desafiante.
- Define tus metas en cuanto a cantidad a lograr y tiempo a terminar. De esta forma verás tus objetivos convertidos en realidad.
Hola Mónica,
Me gusta cómo has explicado la forma de concretar los sueños. Creo es importante llegar a definir las pequeñas metas que nos ayudan a conseguirlos. Así, poco a poco, vas viendo que avanzas en el camino.
Un saludo.
Hola Cristina:
Tienes razón las metas son la clave para lograr todo el proceso. Trabajar en ellas viene a convertirse en una prioridad a la que le daré su espacio en el blog.
Gracias!
Mónica
Hola Mónica!! eso es lo que debemos de intentar todos los días, materializar lo que soñamos, debe de ser la clave para nuestra vida diaria, y bueno como dices, que nuestros objetivos sean totalmente coherentes con lo que hacemos, solo así, los podemos cumplir.
Es un post para leerlo seguido!!
Hola Gabriela!
Así es! Como una cadena de favores entre tu proyecto y tu misma. En la medida en que cada acción esté encadenada a los objetivos y estos a los propósitos que quieres lograr, mas coherente es tu proyecto y mejor será enfocada tu energía y tu creatividad.
Gracias por estar por aquí!
Mónica
¡Hola Mónica!
Me ha gustado mucho cómo has planteado los diferentes pasos. Todos los conceptos que has explicado los tengo siempre presentes pero has conseguido poner claridad a mis ideas.
Me viene genial para esta semana en la que estoy revisando y planteando mi 2017.
¡Mil gracias! Me ha encantado.
Un abrazo
Hola Amaya!
Me encanta que te guste y te lleve a revisar tus planes 2017. Es mantener abierto el camino entre la pasión por nuestros sueños y la acción en nuestras metas. Gracias y nos seguimos leyendo!
Mónica
Hola Mónica,
Me ha gustado mucho, porque creo que de la forma en que lo presentas, es fácil ilusionarse, llenarse de ganas y energía por conseguir lo que nos hemos propuesto. Pero, además, después del proceso, cada vez que repasemos los sueños, propósitos o metas, volveremos a sentir esa sensación de la primera vez.
Considero que esta parte es fundamental, porque muchas veces fallamos en las fuerzas, nos quedamos a mitad por falta de empuje. Pero, si envolvemos todo el proceso con amor e inspiración, todo nos llevará a conseguir lo que nos propongamos.
Un saludo enorme.
Gracias Conchi!
Este post lo escribí inspirada en lo que ya he compartido en algunos grupos, nos quedamos viendo el árbol y perdemos de vista el bosque. Uno de nuestros retos para este nuevo año es precisamente aprender a movernos entre la inspiración y la acción, pues una no ha de mantenerse viva sin la otra.
Un fuerte abrazo!
Mónica